agosto 14, 2008

Robo de ideas: una práctica desleal

Todos hemos escuchado la frase popular "nadie sabe para quien trabaja" y, quizás, nos ha tocado gritarla a los cuatro vientos cuando somos víctimas del robo de ideas o de la también llamada competencia desleal.

Este tipo de prácticas se dan en cualquier ámbito social, pero sobre todo en los centros de estudio y de trabajo; donde muchas personas no se tocan el corazón para pasar por encima de otras con tal de lograr sus objetivos, cueste lo que cueste.

Mientras algunos trabajadores entregan lo mejor de sí para lograr mejores resultados en sus empresas y contribuir con ello a su desarrollo y consolidación, éstos son desplazados por personas que se valen de otros factores ajenos a la cuestión laboral para llegar a puestos mejor remunerados.

Motivación: pieza clave para el éxito

La desmotivación forma parte de la vida de miles de trabajadores del país, quienes poco a poco van perdiendo las esperanzas de seguir creciendo en sus lugares de trabajo al ver como el "nepotismo" y el "tráfico de influencias" se vuelve cada vez más evidente.


Es importante que los altos mandos reconozcan el trabajo de sus empleados y que se busque la consolidación de verdaderos equipos de trabajo, comprometidos y seguros de que su dedicación y esfuerzo rendirán frutos en un tiempo no muy lejano.

Se debe de premiar la entrega de los empleados y dejar atrás prácticas que le restan credibilidad al trabajo institucional. Muchas empresas han perdido a sus empleados más valiosos por darle oportunidad, juego y desarrollo a personas que jamás han mostrado amor y lealtad a las mismas.

Robo de ideas: el pan de cada día

Ana Sofía ideó un proyecto que vendría a detonar el turismo de una pequeña localidad sonorense; apoyada por algunos compañeros emprendió un estudio de mercado para determinar la factibilidad de su idea y así presentársela a los altos mandos de su empresa.

Al paso del tiempo, una de las personas que le ayudaron con el estudio, se adjudicó el proyecto y lo presentó a los jefes de Ana Sofía, el proyecto fue aprobado y hasta le dieron un importante puesto en una de las áreas más importantes de la empresa

Quizás el error de Ana fue precisamente no presentar su idea a sus superiores; aunque aquí lo más horroroso fue la traición y la falta de lealtad de su compañera, a quien llegó a considerar una gran amiga.

Casos como estos, son muy comunes, donde predomina la "Ley del más vivo y chingón", donde lo más importante es tumbar al compañero y adjudicarse ideas, triunfos y medallas de otros. La amistad pasa a segundo plano y la doble moral sale a flote.

Es por eso que hay empleados cada vez más desconfiados, pero que aún tienen la esperanza de que se haga justicia y se valore el trabajo, esfuerzo y dedicación que le imprimen cada proyecto profesional que emprenden en sus queridos centros laborales; aunque ese amor no sea precisamente bien correspondido.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

chapo no se pueden cambiar las practicas ancestrales de nuesto pais. Por algo estamos tan jodidos y te lo dije aquel dia. Ahora hay mas compañeros que amigos y hay que andarse con cuidado.

Daniel C. Castro

Leonel Escobedo dijo...

¿Realidad o ficción? pronto lo sabremos

Desadaptada Social dijo...

QUE PESsimista el anonimo no?
A mi me han plageado ideas hasta mis propias maestras, asi ke ke mas se puede esperar, pero cómo me dijo mi hermano una vez mientras lloraba de coraje e impotencia desconsoladamente en su hombro, "a ti se te puede ocurrir algo mejor, a ellos no..."

asi que que queda, seguir con nuestra vida y hacer todo lo mejor que podamos.

Zuñiga dijo...

Exactamente lo mismo estoy viviendo en mi empresa. Cada día contratan amiguitos y parientes del patrón. Eso sí, son unos buenos para nada y son dados a opinar, meter la cuchara y querer cambiar las cosas. Para mal, porsupuesto.

Gracias por el link sr Briones. Acá andaremos seguido.

B. Zuñiga

Ezequiel dijo...

Bola de ratas que es el gobierno. odio las palancas por eso estamos bien jodidos en el pais. bola de rateros.